¡Las botas de tarada están de vuelta!

¿Les ha pasado que tienen algo infinitamente importante por hacer pero aparece otra cosa que alerta su indignación y deben detener todo para pronunciarse? Pues bien, he tenido que parar la escritura de mi trabajo de grado de maestría para elevar una voz de protesta: según la revista Vogue, ¡las botas Ugg están de vuelta!

Confieso que hasta hoy me enteré que ése es su nombre. Para mí siempre han sido botas de tarada. Si tengo que explicar por qué, entonces no han visto caminar a una señorita con ellas puestas.

Lo sé. No soy gurú de la moda ni un bloguero fashionista, y a duras penas logro vestirme coherentemente como para emitir juicios semejantes, pero llevaba mucho tiempo cuidando de la luz pública mis comentarios al respecto, y hoy no lo pude contener más. ¡Pero cómo hacerlo si osan decir que están de vuelta, como si alguna vez se hubieran ido! Siempre estuvieron presentes, haciendo del caminar de las adolescentes -y de un alto porcentaje de sus juveniles madres- un derroche de torpeza, así como de quienes debíamos presenciarlo, una absoluta tortura. Y es que basta con cuestionarlas para que, antes de apelar a la moda -razón genuina por la cual las usan- digan que son muy abrigaditas, como si los miserables 15ºC promedio de Bogotá justificaran portar un riesgo para la columna vertebral. De hecho apuesto a que, en unos doscientos años, una misión de arqueólogos y antropólogos encontrará un par en medio de la nieve y podrá interpretar el nivel de lordosis, escoliosis y demás osis que aquejen a nuestras adolescentes en la segunda década del Siglo XXI, con sólo analizar el desgaste de las suelas. Y por demás podrán comprender que el criterio para vestir en estos días y en estas tierras, deriva de la manera en que alguna estrella de televisión gringa acepte vestirse con cualquier marca simplona que la patrocine, en su aspiración por homogeneizar el vestir de las chicas del -ahí sí- tercer mundo.

Luego de respirar aliviado, regresaré a la otra escritura.

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4 thoughts on “¡Las botas de tarada están de vuelta!

  1. La señorita con ellas puestas se llama Botiarrunchada (ya sabe usted, las botas y el plan de “arrunchis delicioso” van muy de la mano). Y sí, la persona que con ellas camina tiende a ser tarada.

  2. No solo es triste como se ven las botas de pan blandito (así las llamo porque eso parecen), es triste también su producción (hablando de las “originales” Ugg)…

  3. Hola, desafortunadamente en Colombia, yo vivo en un pais donde en el invierno la temperatura promedio es de -15 con temperaturas de hasta -30 y este tipo de botas para caminar en la ciudad en medio de la nieve son extremadamente practicas, sin talón y sin cordones, son cerradas (no se les mete la nieve ni el agua) y salen rapidamente cuando entras a la casa, son botas para 4 meses, despues se van a la basura y cada año se pagan 50 US por un par . asi que… el que lo vive es el que lo goza, aqui si se usan para lo que son, no para la moda.

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